Hoy os traigo una idea que estoy poniendo en práctica con mis alumnos esta semana. Se trata de hacer juegos con caramelos (sin azúcar!).
Primero lo que hago es presentar la actividad iniciada por el Halloween ("Hoy vamos a trabajar con una sorpresa que tiene que ver con el Halloween..."). Cojo un par de caramelos con la mano, sin enseñárselos, y hago que el papel suene. Ellos primero tienen que adivinar qué es (discriminación auditiva y asociación). Una vez que lo acierten, no se los doy aún ni se los enseño, les digo que tienen que taparse los ojos y adivinar el sabor. Entonces les retiro el papel y se los pongo cerca de la nariz (así trabajamos la respiración nasal).
Una vez adivinado el sabor, lo ponemos en la mesa y tratamos de atraparlo con la lengua. Como normalmente no se pegan, ya habremos trabajado algunas praxias linguales, así que procedemos a pescarlos con los labios (sin meterlos aún en la boca). Una vez los tenemos entre los labios, lo vamos a hacer bailar de un lado a otro (praxias labiales).
¡Ahora sí, vamos a meternos el caramelo en la boca! Pero aún no vamos a comérnoslo. Vamos a moverlo por toda la boca para esparcir el sabor. También hacemos ejercicios de masaje de musculatura facial, linguales, labiales... Y todo ello siempre teniendo la boca cerrada para que no se nos caiga, lo que facilita la respiración nasal y no oral.
Un apunte importante antes de trabajar con caramelos es asegurarnos de la política del centro, ya que no todos permiten este uso.
Espero que os haya gustado el recurso.
¡Nos leemos pronto!
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